El “granito del templo” así llamado es en realidad una especie de sienita, y se encuentra en una inmensa capa en los desfiladeros Cottonwood de
las montañas Wasatch. La erosión de largas edades ha ocasionado profundos desfiladeros en la masa eruptiva y los glaciares, descendiendo con fuerza irresistible, desalojaron y transportaron incontables peñas, muchas de ellas de tamaño colosal. Estos bloques aislados, conocidos como erráticos, constituyeron la fuente de abastecimiento de la piedra para la construcción, y se halló que no era necesario penetrar la masa de la montaña de granito. En el desfiladero mismo se partieron las peñas empleando principalmente taladros de mano y cuñas, aunque en ocasiones se usaron explosivos de baja potencia. Al principio los bloques sin labrar se transportaron por tiros de bueyes; se requerían cuatro tiros para mover cada bloque y cada viaje representaba una jornada laboriosa de tres o cuatro días. Se proyectó construir un canal para trasladar la piedra por agua, y de hecho se empezó a trabajar en él, pero se abandonó el plan ante la posibilidad, cada vez más segura, de transporte por ferrocarril.
El presidente Brigham Young, bosquejó el plano del edificio, y bajo su dirección el arquitecto de la Iglesia, Truman O. Angell, preparó los detalles arquitectónicos. Ya para 1854 se había publicado una descripción, tanto en Utah5 como en el extranjero.6 Para facilitar una comparación de los detalles de la construcción verdadera cual hoy se conocen, reproducimos en seguida este anuncio de lo que entonces se proyectaba:
La Manzana del Templo es un cuadrado de 200.8 metros por lado; sus líneas corren de norte al sur y de este a oeste, y abarca una superficie de cuatro hectáreas. El centro del templo se halla a 47.7 metros del centro de la línea oriental de la manzana, directamente hacia el oeste. La longitud de dicha casa, de oriente a poniente, es de 56.8 metros incluso las torres, y su anchura es de 30.2 metros. Por el lado este tiene tres torres, así como por el lado oeste. Dibújese una línea de norte a sur de 36.14 metros de extensión por el centro de las torres, y tenemos los límites norte y sur del plano, incluso el pedestal.
Cavamos en la tierra a una profundidad de 4.88 metros en el extremo este, y nos extendemos una distancia de 90 centímetros más allá de las cuatro paredes para obtener las dimensiones del fundamento.
Las paredes del norte y sur tienen un espesor de 2.44 metros, sin contar el pedestal; descansan sobre un fundamento mural de 4.88 metros, en su sostén, y el cual tiene una inclinación de 90 centímetros de cada lado hasta llegar a una altura de 2.29 metros. Los cimientos de las torres se elevan a la misma altura que los de los lados y forman una pieza sólida de albañilería de sillares sin pulir, colocados en una buena calidad de argamasa.
Varias paredes, cada una con sus cimientos, dividen el piso subterráneo del edificio principal en muchos cuartos. El nivel del piso subterráneo queda a quince centímetros sobre la cima del fundamento. De la torre del este a la del oeste hay una inclinación de 18.3 metros en el nivel de la tierra, y a una altura de doce centímetros sobre el nivel del suelo, por la línea del este, comienza una acera de 3.35 metros hasta 6.70 metros de ancho que rodea todo el edificio, y a la cual se llega, en sus cuatro lados, por escalones de piedra.
Las cuatro esquinas del edificio tienen sendas torres, cada una de las cuales mide 7.90 metros por lado donde descansa en su fundamento; así continúan hasta una altura de cinco metros y llegan al nivel de la primera hilada ornamental, a 2.44 metros sobre la acera. En este punto se reducen las torres a 7.60 metros por lado, y así continúan hasta la altura de 11.6 metros, o sea la de la segunda hilada ornamental. Al llegar a este punto se reducen a siete metros por lado, y así continúan otros 11.6 metros hasta llegar a la tercera hilada ornamental. Las hiladas ornamentales circundan todo el edificio salvo donde son interrumpidas por las pilastras, y se componen de recias molduras hechas de bloques sólidos de piedra.
Las dos torres del este entonces se elevan 7.60 metros hasta otra hilada ornamental o especie de cornisamento. Las dos torres hacia el poniente se elevan 5.80 metros hasta llegar a su cornisamento. Las cuatro torres entonces se elevan 2.75 metros hasta el ápice de las almenas. Estas torres son cilíndricas, con un diámetro interior de 5.18 metros, dentro de las cuales ascienden escaleras alrededor de una columna sólida de 1.22 metros de diámetro con mesetas en las varias secciones del edificio. En dos de los lados estas torres tienen cinco ventanas ornamentales, arriba del piso subterráneo. Las dos torres centrales ocupan el centro de los extremos oriente y poniente del edificio, miden 9.45 metros por lado en su base y se dividen en secciones correspondientes a las de las torres angulares hasta la altura de la tercera hilada ornamental. La torre central del este entonces se eleva 12.20 metros hasta el extremo superior de las almenas; la torre central del oeste se eleva 10.37 metros hasta el ápice de sus almenas. Todas las torres tienen agujas, los detalles de las cuales todavía no se han decidido.
Todas estas torres tienen torrecillas octagonales en sus ángulos, rematadas por pináculos también octagonales. Tienen un diámetro de 1.52 metros en la base, 1.22 , metros en el primer piso y 91 centímetros de allí hasta la punta. En cada uno de los lados de estas torres hay también dos pilastras, menos donde forman parte del edificio principal. Los ápices indican que estas pilastras suman en total cuarenta y ocho, y están montadas sobre pedestales. El espacio entre las pilastras y torrecillas es de 60 centímetros en el primer piso. Hacia el frente, las dos torres centrales tienen dos ventanas grandes, cada una de ellas de 9.76 metros de alto, una sobre la otra, esmeradamente preparadas para ese espacio.
En las dos torres angulares que dan al oeste, y hacia el extremo poniente, a corta distancia debajo de las almenas, se puede ver en alto relieve la Ursa Mayor, con las estrellas indicadoras señalando casi directamente hacia la estrella polar. (Moraleja: Los perdidos pueden orientarse por medio del sacerdocio.)
Ahora examinaré el cuerpo principal de la Casa. Previamente dije que el piso subterráneo está dividido en varios cuartos. El del centro se ha dispuesto para una pila bautismal y tiene una longitud de 17.38 metros por 10.67 de ancho, separado de la pared principal por cuatro cuartos, dos de cada lado, de 5.80 metros de largo por 3.66 de ancho. En los lados este y oeste de estos cuartos hay cuatro pasajes de 3.66 metros de ancho que conducen a las puertas exteriores, dos al norte y dos al sur. Un poco más al este y oeste de estos pasajes se encuentran cuatro cuartos adicionales, dos en cada extremo, de 8.54 metros de ancho por 11.60 de largo. Estos y sus paredes ocupan el piso subterráneo. Todas las paredes se elevan desde sus fundamentos hasta una altura de 5.03 metros y paran al llegar al nivel del techo.
Estamos ahora a la altura del primer curso ornamental que remata la albardilla del pedestal, a 2.44 metros sobre la acera o escaleras que ascienden al templo y al primer piso de dicha casa. Esta pieza está contigua a los atrios exteriores, los cuales son de la misma extensión que el espacio entre las torres, o sea una extensión interior de 4.88 metros por 2.75. Ascendemos a los pisos de estos atrios (que están al nivel del primer piso de la casa principal) por cuatro escaleras con escalones de piedra de 2.90 metros de ancho que forman parte de la construcción del piso subterráneo. El primer escalón está al nivel de la línea exterior de las torres, y desde estos atrios pasamos por sus puertas a cualquier parte del edificio.
Las dimensiones del primer salón grande son 36.60 metros de largo por 24.40 de ancho. Su altura llega casi hasta la segunda hilada ornamental. El salón tiene en el centro un arco elíptico con una reducción de tres metros en los flancos, y con un tramo de 11.60 metros. Los cielos rasos laterales tienen arcos elípticos que se desprenden de las paredes del salón principal a una altura de 4.88 metros, y terminan en los capiteles de las columnas o pie del arco central, a una altura de 7.32 metros. Las columnas se basan directamente en los cimientos de dicha casa y se extienden hacia arriba para apoyar el piso superior.
Las paredes exteriores de este piso tienen un espesor de 2.14 metros. El espacio comprendido entre la terminación al pie del arco central y la pared exterior está dividido en dieciséis compartimientos, ocho de cada lado, formando cuartos de 4.27 metros por lado, sin contar las divisiones, con una altura de tres metros cada uno, y dejando un pasillo de 1.83 metros contiguo a cada flanco del arco central, al cual se llega por los extremos. Cada uno de los cuartos recibe luz de una ventana elíptica u ovalada, cuyo eje principal es vertical.
El segundo salón mayor es más ancho por 30 centímetros que el del piso inferior, como consecuencia de que la pared sólo tiene 1.80 metros de espesor, o sea una reducción interior de quince centímetros y otros quince exteriormente. Esta reducción exterior queda compensada por la segunda hilada ornamental. Los cuartos de este piso son parecidos a los del anterior. Las paredes laterales tienen nueve pilastras de cada lado y ocho filas de ventanas, cinco en cada fila.
El pie de las ventanas del piso subterráneo está a 24 centímetros sobre la acera. Las propias ventanas alcanzan una altura perpendicular de 90 centímetros y terminan en un semicírculo. Las ventanas del primer piso miden 3.66 metros hasta el ápice del semicírculo. La longitud de las ventanas ovaladas es de 1.98 metros. Las ventanas del segundo piso son iguales que las del anterior. Todos los marcos tienen una anchura de 1.37 metros.
Los pedestales debajo de todas las pilastras sobresalen 60 centímetros en su base, y arriba de la misma, que mide 38 centímetros por 1.37 metros de ancho, y sobre el frente de cada pilastra, aparece la figura de un globo de 1.20 metros de ancho, cuyo eje corresponde al de la tierra.
La primera hilada ornamental sirve de albardilla a estos pedestales. Arriba de dicha albardilla el ancho de las pilastras es poco más de un metro, y continúan hasta alcanzar una altura de treinta metros. Arriba de la acera, inmediatamente debajo de la segunda hilada ornamental se ve en cada una de las pilastras una representación de la luna en sus diferentes fases. Debajo de la tercera hilada ornamental o cornisamento aparece la faz del sol en las pilastras, y poco más arriba está Saturno con sus anillos. Remata las pilastras una albardilla sobresaliente.
La única diferencia entre las pilastras de las torres y las que acabamos de describir es que en lugar de las representaciones de Saturno, tenemos nubes y rayos de luz que descienden hacia abajo.
Todos estos símbolos se esculpirán en bajo relieve sobre piedra sólida. Las paredes laterales continúan otros 2.60 metros sobre la cornisa, dándoles una elevación total de 29.28 metros, y terminan en almenas salpicadas con estrellas.
El techo es más bien plano, con una elevación de sólo 2.44 metros, y quedará cubierto con hierro galvanizado o algún otro metal. El edificio será adornado de otras maneras en muchos lugares. Toda la construcción tiene por objeto simbolizar parte de la obra arquitectónica de la bóveda celestial.
Las ventanas del piso subterráneo están empotradas; del marco hasta el exterior de la pared hay una distancia de 55 centímetros, y las adorna una ancha faja de moldura, cóncava. Las ventanas arriba de la base están colocadas a una distancia de 90 centímetros de la superficie exterior, y las circundan jambas de piedra en forma de molduras. Cada una llevará sobrepuesta una tarjeta que rematará los extremos de su horizonte, exceptuando las ventanas ovaladas, cuyas tarjetas acaban en columnas que se extienden desde un elegante cornisamento al pie de cada ventana, hasta el centro del eje mayor.
Escribo el último párrafo principalmente para mostrar a los que están confusos, cómo se puede llegar a estas ventanas, etc. Todas las ventanas de las torres están adornadas con molduras y tienen jambas de piedra, cada una de las cuales va rematada por una moldura en forma de tarjeta.
Para más detalles, hay que esperar hasta que esté terminada la Casa y entonces ir a verla.
La Casa entera se extiende sobre una superficie de 2032 metros cuadrados.
La llegada del ferrocarril Unión Pacifica a Utah en 1868 retardó por un tiempo la obra en el templo, en vista de que la necesidad de obreros para la importante línea transcontinental se consideró imperativa. Con el tiempo, sin embargo, esta actividad en la construcción del ferrocarril se convirtió en una gran ayuda para la empresa; porque de la línea principal siguieron ramales, y para 1873 uno de éstos había llegado hasta el abastecimiento de granito. De la estación de la ciudad se construyeron rieles por la calle South Temple hasta la Manzana del Templo.
La construcción procedió tan lentamente, que produjo una sensación muy parecida a la impaciencia en el corazón de los miembros anhelosos, y se recomendó un poco de moderación. En otras ocasiones era necesario instarlos un poco. La obra se repartió entre el pueblo del territorio, dividido para mayor facilidad, en distritos; les fue señalada su parte a las estacas, barrios y quórumes del sacerdocio, y se desarrolló un sistema eficaz de repartición de trabajo y responsabilidad.7
El presidente Brigham Young murió en 1877, y para ese tiempo las paredes de granito del templo llegaban a una altura de aproximadamente seis metros sobre el nivel del suelo. Durante la administración de su sucesor, el presidente John Taylor, la obra continuó sin ninguna interrupción seria durante otra década, después de lo cual se llevó adelante con mayor vigor todavía bajo la dirección de Wilford Woodruff, que fue el siguiente presidente de la Iglesia. Así como las últimas vueltas de una carrera generalmente se destacan por un aumento de energía consiguiente al último esfuerzo-ese esfuerzo supremo para alcanzar la meta con gloria y triunfo-tal como en un emocionante drama, el interés se hace más intenso y la acción más concentrada al llegar al desenlace, así en esta gran empresa, el hecho de que el fin se vislumbraba en el horizonte, exigió que el pueblo doblara su energía. Cuando las paredes de granito llegaron a la altura del techo y las agujas de las torres empezaron a aparecer en su lugar, se manifestó en toda la Iglesia una sensación de ansiedad casi febril.





