El templo mormón es un lugar sagrado apartado del mundo exterior, mientras que los centros de reunión mormones son utilizados para las actividades de los días de semana y los servicios de adoración del domingo. En el Templo, se realizan ordenanzas sagradas del Evangelio de Jesucristo.
Debido a que el templo mormón es un lugar único, sólo se emplea los mejores materiales y artesanías para su construcción. Luego de que el templo ha sido dedicado, los miembros de la Iglesia usan ropa blanca mientras están dentro, para simbolizar la pureza, la pulcritud, y el apartarse de las cosas del mundo.
En el templo mormón, las familias se pueden unir en las más sagradas de todas las relaciones de la humanidad; como esposo y esposa y como hijos y padres. Mediante la autoridad del sacerdocio que viene Dios, los matrimonios se llevan a cabo para que puedan durar por toda esta vida y por toda la eternidad. Para compartir estas bendiciones con nuestros ancestros, los mormones realizan ordenanzas en sus nombres. Este es el motivo por el cual los miembros de la Iglesia Mormona están interesados en la investigación genealógica. Los miembros investigan para buscar e identificar a sus ancestros para que se realicen las ordenanzas del templo a su favor, y así las familias puedan estar juntas por siempre.
Aquellos que ingresan al templo mormón pueden encontrar la calmada serenidad que el Salvador prometió a sus seguidores en el Nuevo Testamento: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da.”1
La Iglesia Mormona en Hong Kong ha cambiado drásticamente desde que llegaron los primeros misioneros mormones para predicar el Evangelio en 1853. En la década de 1850 el esfuerzo misional no fue productivo y la Iglesia tuvo poco progreso. No fue hasta 1950, un siglo después, que ocho misioneros fueron enviados nuevamente a Hong Kong a enseñar. Sin embargo, fueron retirados del país y reubicados debido a la guerra Coreana. Los misioneros fueron enviados de regreso a Hong Kong en 1955 y para 1960 habían 91 misioneros mormones extranjeros a tiempo completo y 12 personas locales a tiempo completo predicando el Evangelio.2
El presidente de la Iglesia Mormona, Gordon B. Hinckley, anunció que habría un Templo Mormón en Hong Kong en 1992. Sin embargo, encontrar un lugar donde construirlo sería un obstáculo. El presidente Hinckley consideró muchos sitios para el templo, pero no quedaba satisfecho con ninguno. “Visitamos uno después de otro…estuve muy desanimado; los lugares eran tan chiquitos en algunos aspectos y el costo del inmueble era tan alto, muchos millones de dólares para un pedacito de terreno”. Al irse a acostar se le venían a la memoria algunas cosas y despertó con una impresión de hacer que se construya el templo en el terreno de la casa de la misión y de la capilla. Debido a la situación de la ciudad de Hong Kong, el templo mormón tenía que ser “construido hacia arriba” en vez de ser “expandirse” para construir. Es la escasez de espacio en esa poblada tierra lo que contribuye al diseño único del templo de Hong Kong. Este edificio de seis pisos está diseñado para alojar, no sólo al templo mormón, sino también a una capilla, oficinas de la misión, y residencias para el presidente del templo y muchos misioneros. 3
La dedicación del Templo Mormón de Hong Kong se llevó a cabo el 26 de mayo de 1996. Muchos de los que asistieron a las Puertas Abiertas estuvieron impresionados que en medio del tráfico y confusión de una ciudad tan ocupada, y donde viven la cuarta parte de los habitantes de la tierra, se encuentre tanta paz y tranquilidad tan fácilmente dentro del templo mormón. El Templo de Hong Kong atiende a los miembros mormones de pates de la India, Tailandia, Sri Lanka, Mongolia, Guam, Hong Kong, Malasia, Camboya, Micronesia, Majuro e Indonesia.
Dirección postal:
2 Cornwall Street
Kowloon Tong
Kowloon
HONG KONG
Teléfono: (852) 2339-8100
Para saber más acerca de los templos mormones, por favor visite los siguientes sitios:
Templo (SUD) – Wikipedia, la enciclopedia libre
1 “Santa Biblia”, Nuevo Testamento, Juan 14:27
2 “Un sueño hecho realidad en Hong Kong”, por Kellene Ricks Adams, Ensign-revista SUD en inglés, junio de 1996
3 “Los primeros 100 Templos”, por Chad Hawkins, 2001, págs. 132-133





